
El libro está dedicado a los acontecimientos políticos de 1996 en Rusia, cuando se celebraron las elecciones presidenciales en las que Borís Yeltsin luchó por su reelección. El autor investiga este momento crucial en la historia de la Rusia postsoviética, analizando cómo estas elecciones influyeron en el posterior desarrollo político del país y en la formación del estado ruso moderno. El libro examina cómo se forjaron precisamente en ese momento muchas características del actual sistema político.