
El libro relata la infancia del autor, transcurrida en el seno de una secta religiosa soviética. La narración describe la experiencia personal de vivir en una comunidad religiosa cerrada, detallando la influencia de la ideología sectaria en las relaciones familiares y en el desarrollo psicológico infantil. El autor comparte sus memorias sobre cómo las prácticas religiosas y el aislamiento del mundo exterior moldearon su cosmovisión durante la época soviética.