
«Kolobok» es un famoso cuento popular ruso sobre las aventuras de un pequeño bollo redondo que fue horneado por una anciana con restos de harina. Tras escapar de los viejos, Kolobok se encuentra en su camino con varios animales: una liebre, un lobo, un oso y, finalmente, una zorra astuta que se lo come. El cuento enseña a los niños a ser cautelosos y a no confiar en discursos lisonjeros.