
Mario Benedetti se diferencia sustancialmente de aquellos que conformaron el núcleo de la nueva novela latinoamericana. En contraste con los fuegos artificiales de la mitoprosa y el realismo mágico, su prosa cotidiana, tenue y fundamentalmente antirromántica—con héroes comunes y un psicologismo a la antigua—crea esa filosofía artística de la historia que es el principal logro y contribución de la novela latinoamericana a la cultura mundial del siglo XX. Benedetti forjó su propia versión del realismo moderno.