
Novela autobiográfica de Carlo Levi, basada en su experiencia de exilio político en un pueblo remoto del sur de Italia entre 1935 y 1936, durante el régimen fascista de Mussolini. El libro ofrece un retrato profundo y conmovedor de la vida campesina en la pobre región de Lucania (actualmente Basilicata), donde, según una expresión local, «Cristo se paró en Éboli», sin llegar a estos lugares olvidados por Dios. Con compasión y comprensión, Levi describe las duras condiciones de vida, las antiguas tradiciones y la dignidad de las personas que viven aisladas de la civilización moderna.